El dólar blue es el tipo de cambio paralelo más seguido de Argentina. Su cotización surge de la oferta y la demanda en el mercado informal, fuera del sistema bancario y de las regulaciones del Banco Central (BCRA). A diferencia del dólar oficial, su precio no lo fija ningún organismo: lo determina la negociación directa entre compradores y vendedores.
Las operaciones se realizan principalmente en efectivo, en casas de cambio informales conocidas como "cuevas" o a través de intermediarios llamados "arbolitos". Los horarios de mayor actividad van de las 11:00 a las 16:00 horas en días hábiles. No existe un mercado centralizado: el precio que ves en esta página surge del promedio de las operaciones reportadas en el mercado.
La compra y venta de dólares blue no está autorizada por el BCRA. Sin embargo, la simple tenencia de dólares en efectivo no constituye un delito en Argentina. La actividad opera en una zona gris: no está explícitamente penalizada para particulares, pero tampoco está regulada ni garantizada por ningún organismo.
Su origen está ligado al cepo cambiario, el conjunto de restricciones que limitan el acceso al mercado oficial de divisas. Cuando el Estado restringe la compra de dólares, parte de la demanda migra al mercado informal, haciendo que el blue cotice por encima del oficial. Esta diferencia se conoce como brecha cambiaria.
Muchas transacciones inmobiliarias se pactan en blue, especialmente cuando los propietarios desconfían del tipo de cambio oficial. También es referencia para quienes buscan dolarizar ahorros sin cupo disponible en el mercado formal. Su alta volatilidad hace fundamental consultarlo en tiempo real antes de operar.
La compraventa de dólares blue no está autorizada por el BCRA y se considera una operación en el mercado informal. Sin embargo, la tenencia de dólares en efectivo no está penalizada para particulares en Argentina.
Se opera en casas de cambio informales ("cuevas") y a través de particulares. No existe un mercado centralizado ni una institución oficial que lo respalde.
Porque el acceso al dólar oficial está limitado por el cepo cambiario. Esa restricción genera exceso de demanda en el mercado informal, elevando el precio por encima del tipo de cambio regulado.
Es la diferencia porcentual entre el dólar blue y el dólar oficial. Una brecha alta indica mayor desconfianza en la política cambiaria y mayor presión inflacionaria.
Sirve de referencia para transacciones inmobiliarias, bienes durables y contratos entre privados. Su suba suele anticipar aumentos de precios al consumidor, ya que muchos formadores de precios lo toman como referencia.